
Después de todo lo que nos dijimos, lo que vivimos, lo que nos prometimos... Nada. Tantos momentos perdidos en el ayer. Pensar que no serán un mañana, o un pasado... Me destroza... Aunque, después de ver que todo es lo mismo día a día no se podía esperar otra cosa. Ahora me llega mi tiempo. El de disfrutar, el de alegrarme por todo. El de pensar que después de un día gris siempre sale el sol al siguiente. Que todo lo puedo resolver por mí misma. Sin depender de ti. Saber que se puede vivir con esta sensación en el cuerpo todo el tiempo. Nada va a ir mal ahora, lo presiento. Algo me lo dice. Y algo me dice que es porque no estás en mi vida más. Que estoy bien todo el rato, nada me lo puede estropear. Sólo he tenido que dejarme llevar por lo bueno y todo lo demás dejarlo atrás.
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